Total particularidad estilística utiliza este autor en sus descripciones, muchas veces claustrofóbicas o irritantes, paseándonos por diversas situaciones lúgubres como personas enterradas vivas en una pared, delatadas por los maullidos de un gato o un hombre que espera la muerte entre un afilado péndulo y un pozo profundo. Todo es posible en estas páginas sin que se caiga en al absurdo. La mayoría de las narraciones son dominadas por el terror o la presencia de lo sobrenatural, preocupaciones metafísicas o una capacidad de análisis profundo que despliega este autor adicto, en muchos periodos de su vida, al opio y el alcohol.
Publicar un comentario